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Artículos

2020: Vol. 59 - N°229

Un análisis de la microgestión de la política social: El caso de la Asignación Universal por Hijo en el territorio

Resumen

El diseño e implementación de los programas de transferencias condicionadas han puesto el foco de atención en los efectos de inclusión que éstos generarían vía el estímulo al ingreso monetario de las familias y, como resultado de este proceso de redistribución de ingresos, se confiaba en que funcionarían como un instrumento que habilitara una mejora en el acceso a los bienes y servicios públicos por parte de estos sectores.

En el caso de la Asignación Universal por Hijo (AUH), este programa avanzó significativamente en la ampliación de la percepción de asignaciones familiares y, al incorporar condicionalidades en salud y educación, buscó extender los impactos a mediano y largo plazo con el fin de romper el ciclo intergeneracional de la pobreza.

Sobre el reconocimiento de los logros alcanzados, se destaca un diagnóstico general que indica que aproximadamente un 15% de niños, niñas y adolescentes (NNyA) no está cubierto por ningún esquema de transferencias de ingresos, sumado a que persisten elevados niveles de pobreza en la niñez. La hipótesis de trabajo es que la población aun desprotegida pertenece, en un porcentaje más relevante, al segmento de pobreza persistente, con múltiples déficits que comprometen el ciclo de reproducción del hogar y territorialmente situada. En este marco, el presente trabajo se propone indagar en el diseño y microgestión de la AUH identificando las necesidades y obstáculos pendientes, con el fin de profundizar o sofisticar las intervenciones y lograr la universalización efectiva de la cobertura.